¿LIBERTAD?, ¿ELECCIÓN?
La Elección personal, es en el mundo Occidental uno de los valores mas apreciados, luchar por la libertad esta de moda y esta bien visto.
La elección personal y la libertad son dos cosas que van de la mano y son inseparables.
El valor de la libertad lo vemos reflejado en nuestras fuentes en reiteradas oportunidades, citaremos algunos de ellos.
  1. La entrega de la Tora fue realizada en el momento que los hebreos fueron libres, debido a que no se puede llegar a un nivel elevado espiritualmente, cuando físicamente somos esclavos.
  2. Otro de los ejemplos que podemos traer nos habla de aquella persona que por su propia voluntad decide anular su libertad, la Tora nos dice que a este individuo le tenemos que perforar su oreja así todo el mundo ve que esta persona cambio de amo, en ves de tener a Dios como su único señor, eligió tener a un ser humano como propietario de su vida.
  3. El desafiante pedido de Moche frente a Par oh, Faraón de la gran nación Egipcia
ùìç àú òîé (envía a mi pueblo) siguió vibrante en la garganta de Miles de judíos que manifestaban por la libertad de sus hermanos de la en Unión Soviética en las épocas en las cuales estaban privados de sus mas mínimos derechos como judíos.

La cualidad que poseen muchos seres humanos de ir como rebaño detrás de una idea maligna, debido a que la mayoría eligió este camino, esta prohibida por la Tora.
La ley divina quiere ver a cada ser humano eligiendo el camino adecuado para su vida sin ser influenciado por la mayoría (que muchas veces no elige el camino correcto). Tenemos que ser libres de escoger lo que más nos convenza.
La pregunta que nos tenemos que hacer es donde esta el limite entre el individuo que se preocupa por sus necesidades personales y el individuo que es miembro de un pueblo y que debe preocuparse por el bien general de sus miembros.
La congregación de Israelí tuvo en su primera generación como pueblo, luego de la salida de Egiptano, grandes lideres que fueron desafiados reiteradas veces, por su propio pueblo.
Si analizamos las distintas disputas que nos nombra la Tora, podemos observar que en ellas falta la visión de futuro, de esperanza y sobre todo podemos notar la falta de paciencia y la desesperación por obtener todo YA MISMO.